Nahuel Pereyra, joven promesa del Santo tucumano

«La pelea por el ascenso va a ser dura, pero San Martín es un grande y los demás equipos lo saben»

El 2020 no será recordado como el mejor de los años, ni mucho menos. Pero pese a las dificultades propias de la pandemia, el extenso confinamiento y demás complejidades, para algunos, cuando el reloj marque las 0 horas del 2021 que asoma a la vuelta de la esquina, el año que se va podrá haber sido una oportunidad. O una enorme oportunidad, en este caso.

Con 21 años, a principios del calendario aún en curso, Nahuel Pereyra no tenía otro objetivo más que debutar en la Primera de San Martín de Tucumán, club en el que juega desde niño, casi por tradición familiar. Pero como el Covid-19 frenó todo tipo de actividad deportiva en el país, hubo tiempo para repensar y reflexionar. Pero no para ponerle freno a los sueños.

Y aquellas veces en las que la chance de poder tirar sus primeras paredes con el equipo profesional le pasaron cerca, esta vez terminarían tocando su puerta: la dupla técnica del “Santo” que integran Favio Orsi y Sergio Gómez decidieron subirlo a Primera a la espera de la reanudación de la competencia.

Nahuel, que transita un momento más que particular en su carrera como futbolista, accedió a hablar con Onda Deportiva sobre su presente, lo que vendrá, sus sueños, objetivos y cómo convive con un apellido ilustre en La Ciudadela.

-Por primera vez en tu carrera estás entrenando con la Primera del club, ¿te sorprendió la citación del DT? ¿Qué estabas haciendo cuando te enteraste?

-Sí, somos cuatro los chicos de la primera local que fuimos llamados para entrenar paralelamente con el plantel profesional ante la posibilidad de que alguno de ellos se contagie de coronavirus. En lo personal, no fue demasiado sorpresivo porque el año pasado fui tenido en cuenta en varias ocasiones para entrenar con la dupla técnica, así que el llamado me resultó más que nada motivador.

-¿Cómo crees que se reforzó San Martín para el reinicio de la Primera Nacional? ¿Crees que va a ser muy dura la pelea por el ascenso?

-Bien, vinieron varios refuerzos, y la llegada de Tino Costa -tiene 35 años y una vasta trayectoria, no solo en Argentina sino en el exterior-, por ejemplo, va a aportar mucho al equipo, tanto dentro como fuera de la cancha. Y sin dudas la pelea por el ascenso va a ser dura, pero San Martín es un grande y los demás equipos lo saben, así que va a ser igual de exigente para todos.

-¿Te afectó mucho estar tanto tiempo parado sin entrenar por la pandemia?

-Afectó, sí, sin dudas. Más que nada al momento de estar entrenando encerrado, llegaba un punto en el que no se aguantaba tanto estrés. Al inicio fueron dos o tres semanas muy complicadas pero siempre estuvimos buscando la manera de estar en movimiento.

-¿Cómo te las ingeniaste para no perder la constancia durante el aislamiento?

-Más que ingenio, fue automotivación constante, ya que el tiempo entrenando en casa fue una larga lucha por no abandonar y seguir queriendo estar bien físicamente a pesar de la situación. Al margen de lo que nos tocaba vivir y el parate, uno sabía que en cualquier momento había que volver al club y estar al 100%.

En los últimos meses, antes del regreso de los entrenamientos (última semana de septiembre), San Martín de Tucumán elevó un reclamo ante el TAS (Tribunal de Arbitraje Deportivo) luego de que la AFA decida dar por terminada el torneo de la Primera Nacional y a su vez suspender los ascensos a la máxima categoría. Y como previo al parón, el Santo tenía ganada su zona (la B, con 44 puntos), con su reclamo buscaba que la casa madre del fútbol argentino dé marcha atrás con su decisión y le permita ascender, respetando sus derechos deportivos.

Sin embargo, el TAS falló en contra de la institución norteña y las esperanzas de ascender, al menos por vía jurídica, se esfumaron. Sobre este tema, el juvenil dio su punto de vista sin rodeos: “Sí, hubo una injusticia muy notoria y evidente donde lamentablemente San Martín salió perjudicado. Pero ya está, ahora hay que pensar en hacer bien las cosas dentro de la cancha, como se venían haciendo, para ascender jugando”.

Acerca de la demorada vuelta del fútbol -la Primera Nacional aún no tiene formato definido para su reanudación y la fecha de regreso se postergó para el 14 o 21 de noviembre-, opinó: “Todo fue muy anormal en este último tiempo por lo de la pandemia, así que eso solamente lo saben los que se encargaron de dar el Ok para empezar. Pero tampoco te puedo negar que uno como futbolista lo que quería era volver lo antes posible a un campo de juego. Ahora será cuestión de esperar mayores novedades y ver cuándo empezamos a competir”.

Lo lleva con la frente en alto

Para muchos, su apellido puede pasar desapercibido. Pero no así para los más fanáticos (o los más memoriosos) del “Ciruja”, esos que acompañan al equipo desde hace tiempo cada domingo en la cancha, sin importar ningún factor externo. Es que Nahuel, de 20 años, es hijo de Walter el “Huesito” Pereyra, recordado enganche que vistió los colores rojiblancos en la década del ’90 y autor de un recordado gol en un clásico ante Atlético que finalizó 1-0 gracias a su anotación.

El juvenil es consciente de lo que significó su papá para el club, pero no escapa a dejar en claro que busca ganarse las cosas por mérito propio, sin que pese el mote de “hijo de”. “La verdad es que desde que llegué al club, muy poca gente se enteró quien es mi viejo. Hace dos años, con mi papá ya retirado desde hace tiempo, fui al club a hacer la prueba sólo y quedé. Él no va nunca al club, solamente a verme los días de partido, y lo mira solo y tranquilo. No le gusta meterse en nada que sea tema futbolístico, pero siempre es lindo tenerlo de este lado”, se sinceró “Nachu”, como lo conocen sus más cercanos, o como reza su usuario de Instagram @nachupereyra, red social en la que acumula más de 13 mil seguidores.

Al igual que su progenitor, el joven, que combina el fútbol con el modelaje -aunque asegura que es un “hobby”- es enganche, pero en su caso, zurdo. Su papá, que hoy es chofer de colectivos, supo adelantarse a lo que vendría para su hijo: “Él, además del talento, tiene algo que no se aprende y es la personalidad. Va a llegar a Primera”.

-Si tuvieras que marcar semejanzas y diferencias con tu papá en cuanto a estilo dentro de la cancha, ¿cuáles remarcas?

Tenemos varias similitudes, por ejemplo, el puesto, con la diferencia de que él era derecho y yo soy zurdo. Y diferimos un poco en que él era de gambetear mucho, y si bien a mí también me gusta hacerlo, no lo hago tan seguido, sino que trato de jugar a dos toques y buscar el espacio vacío.

Ansioso de conocer el formato que adoptará la categoría, pero aún más de poder sumar sus primeros minutos como futbolista profesional, Pereyra se anima a soñar pero con los pies en la tierra, sin olvidar que en algún momento pasó por las inferiores de San Lorenzo, pero por distintos motivos debió armar las valijas de regreso a Tucumán, donde espera su gran oportunidad.

-¿Cuáles son tus objetivos a mediano plazo como futbolista?

A partir de esta convocatoria, poder debutar de manera profesional en San Martín, que es lo que me quita el sueño. Y después los objetivos irán apareciendo de a poco a medida de las circunstancias.

-¿Quiénes son tus ejemplos a seguir?

Sin dudas mi vieja, mi viejo y mi abuelo. Son las personas que me impulsan, acompañan e inspiran día a día para seguir creciendo como persona en la vida.

El futbolista agradece a la agencia Dodici y a Ariel Echevarría por su acompañamiento y representación profesional.

FOTOS gentileza del jugador

lanus web

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