María José “Majo” Prunetti, la jugadora del plantel de vóley de Atenas que sueña a lo grande

María José Prunetti tiene 21 años, juega de atacante y a fines de 2020 se sumó al ambicioso proyecto del club Atenas para competir durante este año en la Liga Femenina de Voleibol Argentina, torneo en el que la institución de barrio General Bustos aparece como una de las debutantes.

Tras la clasificación a cuartos de final, instancia en que las “Griegas” enfrentarán a River, Prunetti conversó junto a Onda Deportiva y dejó mucha tela para cortar.

-¿Cómo fue tu llegada a Atenas para jugar este año por primera vez la Liga Argentina con esta camiseta?

-Recibí un mensaje del DT del equipo (Matías Montalbán) y la verdad es que me puse muy contenta. Ya conocía a varias de las integrantes del plantel y me adapté rápido al día a día del club. Además toda la gente de Córdoba me recibió muy bien, con mucha predisposición y amabilidad. Esta ciudad es muy linda en ese sentido.

“Majo”, tal como la apodan, nació en Picún Leufú, una pequeña localidad de la provincia de Neuquén de poco más de 3500 habitantes. Allí, desde muy niña, comenzó a desarrollar su carrera, en el CEF3 de su ciudad natal, donde permaneció desde años de minivoley hasta la Sub 14. A los 12 recibió su primera convocatoria a la selección de su provincia, con la que llegó a jugar en todas las categorías e incluso ganando varios torneos.

En 2017, su vida dio un vuelco cuando, ni bien terminó el secundario, le llegó la gran oportunidad de vestir los colores de Boca Juniors. Acerca de esa experiencia, que implicó despegarse por primera vez de su familia, comentó:

“Cuando me fui a jugar allá, la verdad es que cumplí un sueño. Y te lo dice una hincha del club, amo a Boca y poder vestir esa camiseta para mí fue un logro. Hoy mi pase todavía pertenece a la institución”.

-¿Cómo fue esa transición del interior a la Capital Federal?

-Tenía mucho miedo, en parte por de dónde venía, un pueblo muy chico -el citado Picún Leufú- y no solo yo, sino todo mi entorno tenía dudas por no saber cómo me iba a desenvolver. Me costaron los primeros meses y más por el hecho de que yo venía arrastrando enojos por una lesión. Lo bueno es que pude conformar un grupo de amigas tanto en el equipo como en la Facultad (estudió el Profesorado de Educación Física), cosas que me ayudaron. Terminé enamorándome de Buenos Aires y hoy te digo que irme para allá fue la mejor decisión que tomé.

Prunetti, de 1.76 metros de estatura, para ese entonces ya había jugado la Liga en dos oportunidades, primero con la camiseta de Plottier -también de su ciudad natal- y luego con Club Picún, una fusión del anterior con Picún. Además compitió en una Superliga para Gimnasia de La Plata.

Pero así como “Majo” comenta que haber armado las valijas con destino a Capital Federal fue “la mejor decisión que tomó”, lo cierto es que durante su estadía en tierras porteñas debió lidiar con fuertes y cada vez más constantes dolores en uno de sus hombros, que llegaron a marginarla de una competencia internacional junto a Las Panteritas, la selección juvenil nacional.

-Sos una jugadora muy joven, pero llegaste a confesar que por los dolores en tu hombro y la posterior operación la pasaste mal, ¿llegó a rondar por tu cabeza la idea de no jugar más?

-Verdaderamente, la pasé muy mal. Todo esto fue en 2017, terminó la Liga y me fui a Boca, pero me la pasé tres meses yendo a especialistas hasta que me operaron. Es más, me quedé afuera del Mundial Sub 20 de México porque realmente no podía jugar. Me convocaron tres veces a entrenar, y las tres veces tuve que decir que no, fue muy frustrante. Y a eso se le sumó que yo en Capital Federal estaba sola, sin mi familia, que se quedó en Neuquén. En algún momento llegué a dudar si iba a poder seguir jugando, pero me ayudaron y decidí volver. El club (por Boca) siempre me apoyó y esperó, y en abril de 2018 jugué mi primer partido.

Llegada a Atenas a préstamo de Boca, Prunetti cuenta en su haber con varias Ligas disputadas. “Desde que debuté ya jugué cinco Ligas -la última, con la camiseta de San José de Entre Ríos-, pero quedó inconclusa por la pandemia“, remarca. Y ante la consulta de si se considera una “referente” del actual plantel griego, revela: “Más que referente, siento que a todas esas experiencias puedo volcarlas por el bien del equipo en esta nueva oportunidad que tengo. Trataré de aportar todo lo aprendido y que ayude al grupo”.

-¿Qué virtudes podes remarcar de este equipo, ya entre los ocho mejores del certamen? ¿El DT les manifestó su conformidad?

-Somos un equipo muy comprometido, con todas tirando para el mismo lado, tanto jugadoras como miembros del staff y dirigentes. Es un grupo cada vez más sólido y que le puede hacer frente a cualquier rival, siempre confiando mucho en nosotras y en las posibilidades que nos brinda el club. Llegar a cuartos era un objetivo que nos habíamos puesto, y hoy está cumplido. Pero no nos conformamos con esto, queremos ir por más. El Cuerpo Técnico está muy conforme con nuestro rendimiento.

-En primera fase jugaron siete partidos, de los cuales ganaron cuatro y perdieron tres. Después en el cuadrangular ganaron dos y perdieron uno. Ahora se viene River, ¿el equipo está entrando en una etapa de maduración, tanto deportiva como anímica?

-Para esta Liga nos trazamos objetivos a corto plazo. Primero era poder adaptarnos a la burbuja -modalidad en la que los equipos compiten en la actualidad a raíz de la pandemia- y quedar terceras o cuartas en nuestra zona para pasar de ronda. Después en el cuadrangular, poder ganar dos de los tres partidos para asegurarnos entrar a cuartos. Y en lo que va de estos meses hemos logrado todas esas cosas. Ahora para enfrentar a River estamos en otra sintonía: ya nos conocemos entre nosotras, sabemos cuáles son nuestras debilidades y fortalezas y todo eso seguramente nos va a beneficiar en la llave.

En diciembre último, días después de concretar su arribo al equipo cordobés, María José, la tercera de seis hermanos, concretó otro sueño al recibirse de Profesora de Educación Física. Y hoy, en paralelo a su carrera como deportista, cursa la tesis para ser licenciada. Semanas atrás, cuando la Comarca Andina quedó envuelta en llamas, la atacante puso su auto a disposición para acercar donaciones a las zonas afectadas.

-¿Cómo es la relación de plantel con los dirigentes del club, que decidieron apostar por una nueva disciplina para competir?

-Desde que me llamaron para venir a Córdoba, conmigo siempre se portaron de maravillas. Detrás de este proyecto hay un grupo de trabajo muy grande, incluyendo a dirigentes, prensa y todo lo que involucra al equipo. Contar con ellos me hace sentir muy cómoda.

Para este proyecto, los dirigentes del “Griego” confiaron en la cordobesa Julieta Lazcano, actual integrante y capitana de Las Panteras (nombre del combinado femenino nacional), para desempeñar la función de embajadora. Sobre el rol de “Juli”, la punta receptora neuquina confiesa: “Es una referente, tanto desde el vóley como desde el colectivo feminista. Nos acompaña siempre desde la experiencia. Para ella, como cordobesa, seguramente es un orgullo que un equipo de su ciudad esté compitiendo a este nivel. Es una gran motivadora”.

La llave contra River. Las “Griegas” enfrentarán a las “Millonarias” los próximos viernes 26 y sábado 27 de este mes. La llave constará de dos partidos y se jugará en el estadio Roberto Pando, de San Lorenzo. En caso de que cada equipo haya ganado un encuentro, se disputará un Golden Set definitorio para definir a las semifinalistas. Los otros cruces son: San Lorenzo-Banco Provincia; Boca-Vélez y Gimnasia-Estudiantes de La Plata.

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